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Mensaje de Sri Mrinalini Mata para Navidad de 2014

    «Inflama tu corazón con el fuego del fervor, para que la luz de Cristo pueda brillar en tu interior. […] Más allá del cuerpo y el aliento, tú eres la luz siempre viviente de la paz y el gozo crísticos».

Paramahansa Yogananda

Recibe una cariñosa felicitación durante esta bendita época de luz y gozo en la cual honramos la Conciencia Crística que nació en el amado Señor Jesús y está esperando surgir nuevamente en cada alma. Hacer que esa bienaventurada conciencia sea una realidad en nuestra vida lleva implícito el regocijarse en una promesa divina, en un puerto interior de verdad y seguridad en medio de los siempre cambiantes valores y circunstancias de este turbulento mundo. La compasiva respuesta de Dios a todas las incertidumbres de la existencia humana nos llega a través de los seres divinos como Cristo, quien se encarnó para recordarnos el amor sustentante e inmortalizador de nuestro Benefactor y Protector eterno. Tal como les fue revelado a los pastores en los campos de Belén, no existe un abismo infranqueable entre la tierra y el cielo, entre nuestra vida cotidiana y la Realidad Trascendente. Para el corazón receptivo y humilde, la Divinidad siempre está cerca. Tan sólo tenemos que elevar nuestra mirada, más allá de las preocupaciones diarias y de los sentidos embotados en la materia, para descubrir que justo detrás de las sombras de maya se encuentra la luz de la presencia de Dios que ilumina el alma; y justo detrás de nuestro olvido humano se halla la victoria y el gozo sin límites.

Una mente demasiado enfocada en la tumultuosa superficie de la vida y en el efímero cuerpo físico nos hace sentir ansiosos y vulnerables. El ejemplo de Cristo nos invita a descubrir el potencial inconmensurable de nuestro verdadero ser inmortal. Gurudeva Paramahansa Yogananda dijo en cierta ocasión: «Pensamos que el niño Jesús era un bebé indefenso en su cuna, […] pero dentro de esa forma diminuta se hallaba presente el Cristo Infinito, la Luz del Universo». En nosotros se encuentra latente esa misma Luz, esa misma e inagotable Fuente de gozo, así como el poder de reflejar la bondad de Dios. En esta sagrada época del año, cuando las vibraciones del amor de Cristo refuerzan el deseo de espiritualizar nuestras vidas, tenemos una oportunidad celestial de absorber en nuestra conciencia las cualidades divinas de Jesús, con el auxilio de su omnipresente ayuda y nuestra propia receptividad devocional. Llenemos nuestra mente con la inspiración de su humildad y de su compasión hacia todos, y encontremos fortaleza en el ejemplo de su valor y su absoluta confianza en Dios. Expandamos nuestro amor y nuestra comprensión altruista más allá de la perspectiva del pequeño «yo» impuesta por el engaño, encendiendo en nosotros una llama de Conciencia Crística que purifique y transforme nuestras actitudes, nuestras relaciones y nuestra entera visión de la vida.

La suprema bendición de la Navidad se presentará cuando reserves un tiempo en medio de esta época festiva para invitar a la Conciencia Crística universal a que visite la catedral de silencio que albergas dentro de tu alma. En el santuario de la más profunda meditación, puedes sentir «la paz que sobrepasa todo entendimiento» y comenzar a experimentar el omniabarcante amor y fortaleza que Jesús irradiaba ante todos los obstáculos a los que había de enfrentarse en el cumplimiento de su misión. A medida que tu ser se impregne de esa conciencia nacida de la meditación, comprenderás plenamente, como lo hizo él, que maya no puede intimidarte o detenerte. Y emergerás del diminuto capullo del ego para sumergirte en la innata inmensidad y libertad de tu alma, que resplandece con la omnipresente Luz de Dios. Oro para que en esta Navidad puedas recibir el regalo de ese despertar interior que transforme tu vida.

Deseo para ti y tus seres queridos una Navidad colmada de gozo y amor divino.


Sri Mrinalini Mata

 

 

 

Copyright © 2014 Self-Realization Fellowship. Todos los derechos reservados.


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