|

Mensaje de Sri Mrinalini Mata en ocasión de la Navidad de 2016

 

«Cada año en Navidad hay en el aire potentes vibraciones de la Conciencia Crística. Aquellos que se sintonicen con ella, mediante su devoción y su profunda meditación científica, recibirán en su propia conciencia esas vibraciones de la conciencia universal que moraba en Jesucristo».

Paramahansa Yogananda

 

Navidad de 2016

 

En la sagrada época de Navidad, el mundo entero es bendecido de modo más tangible con el radiante amor y gozo del Cristo Infinito que impregna toda la creación. Oro para que esa bendición ilumine tu vida con renovada esperanza y con fe en el poder de la bondad y el amor de Dios, que siempre ejercen su inspirativa y armonizadora influencia en los corazones receptivos. Que nuestra gozosa celebración del nacimiento de Jesús, en quien la Conciencia Crística universal se manifestó completamente, despierte en todos la plena comprensión de que también nosotros hemos nacido de la luz de Dios y estamos dotados con la capacidad de reflejar en este mundo su divina e ilimitada conciencia y el poder de su amor.

La omnipotencia de esa conciencia divina se hace patente en las vidas de todos los Grandes Maestros que Dios envía para conducir a sus hijos de vuelta a Él. Pero ellos también expresan su divina ternura, su divina compasión y el cuidado infinitamente amoroso que el Señor prodiga a cada alma. Jesús usaba su poder para ayudar a los demás en lugar de dominarlos; para servir con humildad a quienes se hallaban necesitados, física o espiritualmente, en lugar de buscar ser servido. El mensaje universal de su vida es que Dios es amor y que la esencia misma de la Conciencia Crística es el amor. Su nacimiento como uno de nosotros fue verdaderamente un regalo divino para toda la humanidad, mostrándonos el camino de la humildad, el inegoísmo y el amor incondicional que conducen a la realización eterna del divino y glorioso potencial de nuestras almas. Cultivar esas cualidades crísticas, y ampliar así los horizontes de nuestro corazón y de nuestra mente, es un regalo que podemos entregarle a cambio; de ese modo, lograremos participar en un nivel más profundo en la celebración espiritual de su nacimiento. «Cristo ha nacido en la cuna del cariño —nos recordaba Guruji—. Más grande que la fuerza destructiva del odio es el poder compasivo del amor. Lo que digas o hagas al prójimo, hazlo con amor. Nunca dañes ni juzgues a los demás. No odies a nadie; ama a todos. Contempla a Cristo en todos los seres. Cualquier bendición que tú recibas, desea también que todos los demás la disfruten». Cada alma que practique estos principios conocerá el cumplimiento de la promesa que fue angelicalmente proclamada en la primera Navidad: hallará en su propia vida paz y buena voluntad, para ser compartidas con todo el mundo.

A fin de experimentar plenamente el ilimitado amor crístico en el que Jesús vivía, necesitamos beber de la fuente de plenitud que a él le sustentaba. Tómate tiempo esta Navidad para sumergirte con profundidad en el sagrado silencio interior, para buscar en la meditación y en la comunión interna el manantial del divino amor y gozo que fluye eternamente de Aquel que es la Fuente de tu ser. A medida que sus aguas sanadoras eliminen las barreras de la separación, lograrás hacer sitio, en tu conciencia en expansión, para recibir al Cristo Infinito. Que la gracia y las bendiciones de esa gloria divina se derramen en tu corazón en esta Navidad y se desborden en un deseo de compartir tu gozo con los demás como parte de tu Ser ilimitado.

Deseo para ti y tus seres queridos una Navidad colmada de la luz y el amor de Dios.

Mrinalini Mata's Signature

Sri Mrinalini Mata

Copyright © Self-Realization Fellowship. Todos los derechos reservados.